Cada vez más, dado el contexto de subcontratación de trabajos y

servicios creciente, muchos de los procedimientos o actuaciones que lleva a cabo la inspección de trabajo tienen que ver con la coordinación de actividades empresariales y el alto nivel de siniestralidad que registran los centros de trabajo concurrentes. En estos casos en los que hay diferentes empresas involucradas, todas ellas deben demostrar que han cumplido al menos la obligación de coordinarse eficazmente y que no tienen ninguna conexión con el accidente.

¿Cómo coordinarse?

Según el artículo 11 del Real Decreto 171/2004 de Coordinación de Actividades Empresariales, se consideran medios de coordinación cualquiera de los siguientes:

  • El intercambio de información y de comunicación entre las empresas concurrentes.
  • La celebración de reuniones periódicas entre las empresas concurrentes.
  • Las reuniones conjuntas de los comités de seguridad y salud de las empresas concurrentes o, en su defecto, de los empresarios que carezcan de dichos comités con los delegados de prevención (supuesto ya previsto en el artículo 39.3 de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales).
  • La impartición de instrucciones.
  • El establecimiento conjunto de medidas específicas de prevención de riesgos existentes en el centro de trabajo que puedan afectar a los trabajadores de las empresas concurrentes o de procedimientos o protocolos de actuación.
  • La presencia en el centro de trabajo de los recursos preventivos de las empresas concurrentes.
  • La designación de una o más personas encargadas de la coordinación de las actividades preventivas.