Durante el 2015 se registraron más de 20.000 accidentes en el trabajo, más de 250 muertes y más de 80 personas padecieron algún tipo de enfermedad ocupacional, según cifras del Ministerio de Trabajo y Promoción Social.

Estos accidentes responden muchas veces a la falta de compromiso del empleador por brindar los recursos necesarios o por no cumplir con las normas de seguridad laboral.
Ante esta problemática empresarial, Luis Enrique Velásquez, gerente general del Grupo Eulen Perú, brinda recomendaciones claves para fomentar una cultura preventiva sólida:

Involucramiento y sensibilización de la alta dirección

La alta dirección en primera línea, debe estar convencida de la importancia de preservar la vida e integridad de los trabajadores, así como la de minimizar cualquier posible efecto que sus actividades puedan generar en la sociedad en general. Es la dirección de la empresa, la que dará impulso necesario y dotará los recursos suficientes para la buena implementación de una política de SST.

Implementar y revisar el Sistema de Seguridad y Salud en el Trabajo (SST):

En función a la promulgación de la Ley 29783 de Seguridad y Salud en el Trabajo (SST) y su modificatoria, las empresas están en la obligación de implementar  un Sistema de Gestión SST. Éste ayudará a tener un enfoque preventivo en nuestros procesos y reconocer de una manera sistemática las fuentes de peligros a que los que está expuesto el personal y a evaluar los riesgos asociados. Con ello, podemos determinar la necesidad de implementar medidas de control adecuadas y proporcionales para prevenir accidentes o daños a la salud.

Constante sensibilización y formación:

Realizar un proceso de sensibilización de las personas y formar una cultura de prevención. La constante sensibilización del personal sobre los peligros específicos en su puesto trabajo, las posibles consecuencias que tiene, y, conocer las medidas de protección y prevención de las que dispone y debe exigir, es una tarea que es de todos. Así  mismo, es importante medir la eficacia en la formación del personal, para asegurar una cultura de prevención sostenible en el tiempo. El fin último, es que las personas, practiquen de manera natural actos seguros en cualquier actividad de su vida.

Supervisar e inspeccionar la puesta en práctica de las medidas de SST:

La inspección  y la supervisión del concepto “trabajo seguro” se orienta a la identificación de peligros  y evaluación de riesgos. Se busca un comportamiento seguro de nuestro personal y las condiciones adecuadas de trabajo.

Definir correctamente los equipos de protección personal y Herramientas de trabajo:

Es importante que los EPP´s y herramientas se ajusten a las condiciones de trabajo y protejan a la persona de los peligros a los que esta expuesto. El registro de entrega es una medida que ayuda a tener trazabilidad de las gestiones de la empresa. La reposición o renovación deberá ejecutarse cuando el EPP o la herramienta no permita ejercer la protección y funcionamiento adecuado, siendo responsabilidad de la empresa, la reposición inmediata que asegure la continuidad de un trabajo seguro.

Promover la vigilancia de la salud:

Los trabajadores durante  el ejercicio del vínculo laboral deben pasar por exámenes médicos, éstos darán información de entrada que permitirán al médico ocupacional, tomar medidas y ejecutar planes y medidas que tiendan  a mejorar la calidad de vida o mantener capacidades físicas y mentales, durante la permanencia en la empresa.

Promover el reconocimiento del personal:

Es importante resaltar y comunicar las acciones y las personas que actúan de forma proactiva en asuntos de seguridad y salud en el trabajo. Comunicar convenientemente el impacto positivo generado por algún trabajador, crea ejemplo para el resto, esas son las actitudes que deseamos se multipliquen en la empresa.

Revisar y actualizar los planes de contingencia

Generar planes de contingencia para atender las emergencias potenciales que las operaciones de la empresa puedan generar o las emergencias de origen natural tales como sismos, terremotos, Fenómeno del Niño, lluvias, inundaciones, etc.